Son Magraner y Son Ripollet combinan generación fotovoltaica y almacenamiento mediante baterías para reforzar la integración de energías renovables y la autonomía energética de Baleares.
SAMPOL ha inaugurado en Mallorca las plantas de Son Magraner y Son Ripollet, dos instalaciones energéticas híbridas que combinan generación fotovoltaica, almacenamiento mediante baterías (BESS) y sistemas avanzados de gestión y control. Ambos proyectos suman 14,79 MWp de potencia fotovoltaica y cerca de 13 MWh de capacidad de almacenamiento.
Promovidas, diseñadas, construidas y operadas por SAMPOL, estas instalaciones permiten generar energía solar, almacenarla y gestionarla para ponerla a disposición de la red cuando sea necesario. Esta capacidad resulta especialmente relevante en un territorio insular como Baleares, donde la integración de energías renovables y la flexibilidad del sistema eléctrico son factores clave para avanzar hacia una mayor autonomía energética.
El acto de inauguración ha contado con la presencia del presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés; el conseller de Empresa, Autónomos y Energía del Govern de les Illes Balears, Alejandro Sáenz de San Pedro; y Carmen Sampol, CEO de Grupo SAMPOL, junto a representantes institucionales y miembros del equipo directivo de la compañía.
Durante la visita, los asistentes han podido conocer el funcionamiento de las instalaciones y la tecnología desarrollada por SAMPOL, desde la generación de energía solar hasta su almacenamiento y posterior integración en la red eléctrica.
El presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés; el conseller de Empresa, Autónomos y Energía del Govern de les Illes Balears, Alejandro Sáenz de San Pedro; y Carmen Sampol, CEO de Grupo SAMPOL, junto a representantes institucionales y miembros del equipo directivo de la compañía.
Generación solar y almacenamiento energético
Las dos plantas suman más de 21.000 paneles solares y cuentan con una producción anual estimada superior a los 25.000 MWh.
Plantas híbridas · Fotovoltaica + almacenamiento
Son Magraner
Son Ripollet
Carmen Sampol en la inauguración de las plantas híbridas de Son Magraner y Son Ripollet.
La combinación de generación fotovoltaica y almacenamiento mediante baterías permite aprovechar mejor la energía renovable. Parte de la electricidad producida durante las horas de mayor radiación solar puede almacenarse para utilizarse posteriormente, cuando aumenta la demanda o disminuye la generación fotovoltaica.
Este funcionamiento contribuye a optimizar el aprovechamiento de la energía limpia, aportar flexibilidad al sistema eléctrico y favorecer una mayor estabilidad en el suministro.
Además, ambas instalaciones están conectadas con el Centro de Control de Operación y Mantenimiento de SAMPOL en Baleares, desde donde se supervisan de forma continua la producción energética, el almacenamiento y el funcionamiento de los equipos.
Una inversión cercana a los 20 millones de euros
Los proyectos de Son Magraner y Son Ripollet reflejan la capacidad de SAMPOL para desarrollar integralmente instalaciones energéticas de alta complejidad, abarcando todas las fases del proyecto: promoción, diseño, construcción, operación y mantenimiento.
Ambas plantas han contado con el respaldo de los fondos NextGenerationEU, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, y han supuesto una inversión conjunta cercana a los 20 millones de euros.
Asimismo, los proyectos han incorporado un modelo de financiación participativa que ha permitido involucrar a inversores locales y nacionales en su desarrollo. Son Magraner alcanzó una financiación de 819.000 euros, con la participación de 62 inversores, mientras que Son Ripollet obtuvo 2,43 millones de euros mediante las aportaciones de 142 inversores locales.
SAMPOL refuerza su apuesta por la transición energética en Baleares
Con la puesta en marcha de Son Magraner y Son Ripollet, SAMPOL incrementa la capacidad fotovoltaica de Mallorca y mejora la integración de las renovables en el sistema eléctrico balear.
La combinación de plantas solares y sistemas de almacenamiento representa un paso importante hacia un modelo energético más eficiente, flexible y sostenible, especialmente en islas como las Baleares, donde reforzar la autonomía energética y optimizar los recursos disponibles constituye un reto estratégico.


